
9 de la noche,lluvia frío,lágrimas del cielo peleándose con las aceras,y como consecuencia de esta guerra se dibujaban delicadas hondas el los charcos,solo una persona es capaz de cortar el aire e interponerse en esa pelea entre cielo y tierra.Haimara no era indiferente a esta guerra pues se alió con el cielo aportando unas cuantas lágrimas que se difuminaban con las balas del cielo.Haimara estaba empapada,pero no le importaba puesto que se había abrigado con el sentimiento de soledad.ella solo pensaba,sumergida en su burbuja mental,solo ahí encontraba su verdadera identidad.El móvil le trajo al mundo real.
-¿si?
-Haimara,¿quieres venir a mi casa?
Haimara no respondió y colgó.Se le iluminó la mirada y fue corriendo a casa de Diego.Se presentó empapada en la puerta de su casa dejando tras de si un rastro,producto de la tormenta.Haimara respiraba fuertemente,y esperaba con toda su alma que esa puerta se abriera.Sintió un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo.Cuando oyó pasos acercarse a la puerta sintió que el corazón se le iva a salir del pecho.No había dejado de escucharse el chirrido de la manilla cuando Haimara se lanzó encima de Diego,tirándole al suelo mientras le susurraba al oído ¡mi vida!¡te amo!A partir de entonces Diego creyó sentirse en el paraíso,como flotando en el universo,sin querer pensar en el espacio ni en el tiempo entregando todos sus sentidos a Haimara.desde el momento en el que Haimara se lanzó contra él,estuvieron unidos una eternidad,exhalando un vaho que llenaba el ambiente con un extraño aroma a felicidad.Diego le cogió de la mano y le llevó a la habitación sin más luz que las pequeñas rejas de la persiana.se sentaron en la cama y Diego pareció absorber toda la humedad que la lluvia había depositado en Haimara,le acarició el pelo mojado y le besó apasionadamente,como si fuese el ultimo beso que le podría dar en lo que le quedase de vida,le fue quitando la ropa a la vez que el también se desnudaba y cuando se quedaron sin nada mas puesto que sus miradas,el cruce de miradas pareció iluminar la habitación,se comieron a besos mutuamente,recorriendo el cuerpo entero,cada uno el del otro,como si quisieran aprendérselo de memoria.Haimara,embriagada de placer se dejó caer sobre la cama y Diego hipnotizado por la figura de Haimara,examinó cada milímetro su piel con los dedos hasta que se topó con sus pechos,eran la perfección materializada.los tocó,los besó,jugó con ellos todo lo que quiso.continuó acariciándole hasta que llegó al flujo irresistible de Haimara,el charco que apareció sobre la cama y el calor que emanaba esa parte de su cuerpo hizo que Diego metiera delicadamente un dedo,para paliar el sofoco de Haimara,esta gimió pidiendo más,pero Diego disfrutaba viéndola sufrir de placer le metió dos dedos y salieron húmedos y calientes Haimara se movía sugerentemente sobre la cama pidiendo un poco más.Diego le agarró de las muñecas,susurrandole al oído"te voy a follar,zorra"Haimara no podía mas,necesitaba saciar la sed de pasión que le envolvía todo el cuerpo.Diego le empezó a penetrar lentamente,disfrutando de cada sensación que le hacia sentir,consiguió meterse dentro de Haimara.dando lugar a un fuerte gemido conjunto de los 2 perdiendo el control de sus organismos y se dejaron llevar,al compás que marcaban sus cuerpos